La región cuenta con acuerdos para avanzar en igualdad, cuidados y participación de las mujeres. El desafío ahora es llevar esos compromisos a las leyes, los presupuestos y la vida cotidiana.
Iberoamérica ha avanzado en acuerdos de igualdad, pero entre lo acordado y la realidad todavía existe una brecha. Casi una de cada cuatro mujeres de la región no tiene ingresos propios, mientras las tareas domésticas y de cuidado continúan recayendo de manera desproporcionada sobre ellas.
Ese fue uno de los desafíos que atravesó el V Foro Iberoamericano de Género, realizado el 18 de septiembre en Toledo, España, con la participación de autoridades, organismos regionales, academia y sociedad civil de ambos lados del Atlántico.
De estar presentes a ejercer el poder en igualdad
Una de las principales reflexiones fue que alcanzar la paridad en los espacios de decisión es un avance, pero no garantiza por sí solo la igualdad. El reto es generar condiciones para que las mujeres puedan ejercer y permanecer en esos espacios sin que hacerlo implique mayores costos personales y familiares.
El cuidado apareció como otro tema central: dejar de entenderlo únicamente como una responsabilidad de las mujeres y reconocerlo como un derecho y como un eje para construir un nuevo pacto social.
Los acuerdos existen. Ahora toca implementarlos
Muchas de las propuestas discutidas en Toledo ya están recogidas en acuerdos regionales. La brecha está en convertirlas en leyes, presupuestos, instituciones fortalecidas y mecanismos de seguimiento con participación de la sociedad civil.
Entre los temas pendientes están también fortalecer las instituciones para la igualdad, responder regionalmente a la violencia política y digital, impulsar la corresponsabilidad de los hombres en los cuidados y garantizar recursos sostenidos para las organizaciones de la sociedad civil.
Con la próxima Cumbre Iberoamericana de Madrid en el horizonte, la conversación deja un desafío concreto: pasar de los compromisos a la acción y lograr que los avances acordados se traduzcan en cambios reales para las mujeres de la región.
