Frente al retroceso democrático en Iberoamérica, la sociedad civil fortalece redes, participación e incidencia ciudadana

Especialistas, organizaciones sociales y liderazgos ciudadanos de distintos países participaron el martes 5 de mayo en el segundo webinar de Iberoamérica en Red, un espacio que analizó los desafíos democráticos de la región y el papel de la sociedad civil frente al avance de tendencias autoritarias, el debilitamiento institucional y la reducción del espacio cívico.

La democracia atraviesa un momento complejo en Iberoamérica.

Aunque sigue siendo una aspiración compartida por millones de personas, en la práctica enfrenta crecientes amenazas relacionadas con la concentración de poder, la desconfianza ciudadana, la polarización política y las restricciones a la participación social.

Ese fue uno de los principales mensajes del webinar “Los procesos democráticos y el rol de la Sociedad Civil”, desarrollado en el marco del proyecto Iberoamérica en Red.

El encuentro contó con la ponencia principal de Inés Pousadela, directora de investigación y análisis de CIVICUS, y con los comentarios de Miguel Molina, coordinador de Acción Pública e Incidencia de Fe y Alegría Internacional, y José Ramón Ávila, director ejecutivo de la Asociación de Organismos No Gubernamentales de Honduras (ASONOG).

Una democracia que aún moviliza a millones

Durante su intervención, Pousadela explicó que la democracia continúa siendo una causa capaz de movilizar a las personas en distintas regiones del mundo.

“La democracia como aspiración sigue siendo fuerte, tal vez más fuerte que nunca”.

La investigadora recordó que, durante el último año, millones de personas salieron a las calles para exigir transparencia, combatir la corrupción y defender derechos fundamentales.

Sin embargo, advirtió que los sistemas democráticos atraviesan un proceso de deterioro sostenido.

“La democracia en la práctica está más amenazada de lo que ha estado en muchas décadas”.

Según explicó, informes internacionales muestran que las autocracias ya superan en número a las democracias y que el promedio global de calidad democrática retrocedió a niveles comparables con los de finales de los años sesenta.

América Latina enfrenta democracias cada vez más frágiles

Pousadela señaló que, aunque América Latina continúa siendo una de las regiones más democráticas del sur global, muchos países enfrentan procesos de debilitamiento institucional y reducción del espacio cívico.

También alertó sobre nuevas formas de autoritarismo que ya no dependen de golpes de Estado tradicionales, sino del uso excesivo del poder desde gobiernos elegidos democráticamente.

“Lo que estamos observando es un proceso de engrandecimiento del poder ejecutivo, donde líderes elegidos democráticamente utilizan el poder que les dieron los votantes para desmantelar los controles institucionales desde adentro”.

La especialista señaló que estos liderazgos suelen fortalecerse en contextos de frustración social y pérdida de confianza en las democracias tradicionales.

“Cuando las alternativas democráticas fallan sistemáticamente en producir resultados que mejoren la vida de la gente, el autoritarismo puede tener respaldo popular”.

El espacio cívico se reduce

Uno de los ejes centrales del webinar fue el impacto que estos procesos tienen sobre las organizaciones sociales y la participación ciudadana.

Pousadela explicó que diversos gobiernos están promoviendo normativas que limitan el trabajo de organizaciones civiles bajo discursos de control o transparencia administrativa.

“Uno de los instrumentos más frecuentes de los líderes autocratizadores es restringir el marco legal”.

La investigadora mencionó el avance de leyes “anti ONG” y mecanismos de control que buscan limitar la acción de organizaciones críticas al poder político.

Además, alertó que determinados grupos sociales suelen convertirse en los primeros objetivos de los discursos autoritarios.

“Comunidades indígenas, organizaciones feministas, personas LGBTI o migrantes son los primeros blancos cuando los gobiernos quieren señalar al enemigo interno”.

La sociedad civil necesita nuevas formas de acción

Frente a este escenario, los panelistas coincidieron en que la sociedad civil debe fortalecer nuevas estrategias de incidencia, cercanía ciudadana y articulación regional.

Miguel Molina sostuvo que las organizaciones sociales necesitan adaptarse a un contexto más complejo y emocionalmente tensionado.

“No podemos seguir haciendo lo mismo y no podemos seguir con fórmulas del pasado ante situaciones extremas”.

También defendió la importancia de reconstruir vínculos cercanos con las comunidades y fortalecer liderazgos juveniles.

“La nueva manera de llegar a la gente es estar al lado de ellos”.

Por su parte, José Ramón Ávila alertó sobre el desgaste progresivo de las instituciones democráticas en varios países de la región.

“Las democracias no necesariamente se han colapsado de forma abrupta, sino que se han venido deteriorando lentamente”.

Ávila también cuestionó que muchas organizaciones continúan operando con herramientas y dinámicas que ya no responden a la realidad actual.

“Seguimos operando con mecanismos tradicionales y con reglas de juego que ya no son aquellas de respeto a la ley y a los estamentos jurídicos institucionales”.

Redes ciudadanas para fortalecer la democracia

El webinar también permitió compartir experiencias de distintos países sobre corrupción, miedo ciudadano, militarización, debilitamiento institucional y pérdida de confianza en la política.

Desde Ecuador, Rosita Calero insistió en la necesidad de fortalecer la unidad y la participación desde los territorios.

“Se tiene que seguir buscando la unidad en medio de esta polarización”.

Además, propuso avanzar hacia procesos de articulación internacional entre organizaciones sociales.

“Que podamos hacer una red internacional ciudadana para fortalecernos juntos”.

Desde Chile, Vanesa Hermosilla destacó la importancia de la observación ciudadana y la vigilancia democrática.

“El observatorio ciudadano es fundamental hoy día para lograr establecer democracias fuertes desde la sociedad civil”.

Lo que viene

El webinar forma parte del proyecto Iberoamérica en Red, una iniciativa impulsada por organizaciones de sociedad civil para fortalecer capacidades de incidencia, participación democrática y articulación regional.

Al cierre del encuentro, Lina Morales resumió una de las principales conclusiones de la jornada:

“La incidencia hoy requiere no solo la participación, sino también estrategias más articuladas, basadas en la evidencia y el trabajo en red”.

El mensaje final fue contundente: frente al retroceso democrático y el avance de tendencias autoritarias, la sociedad civil continúa siendo un actor clave para defender derechos, reconstruir confianza y fortalecer la democracia en Iberoamérica.